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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)

Retrato fiel de la esclavitud – «Yo, Tituba, la bruja negra de Salem», de Maryse Condé – Diario Información

  • Todas las crueldades son abordadas sin concesiones en la última novela de Maryse Condé, que dibuja una época cruel y despiadada, a mediados del XVII

«Abena, mi madre, fue violada por un marinero inglés en la cubierta del Christ King un día 16, mientras el navío zarpaba rumbo a Barbados. Yo fui fruto de aquella agresión. De aquel despreciable acto de odio». Con esta descripción poderosa y brutal, nacida de la rabia y el odio se abre el relato Yo, Tituba, la bruja negra de Salem que la guadalupeña Maryse Condé escribió en 1986 y que ahora rescata Impedimenta que ya ha publicado otros relatos de esta aspirante al Premio Nobel: Corazón que ríe, corazón que llora, La vida sin maquillaje y La Deseada, pero que con Yo, Tituba… nos trae su novela mas sobresaliente, la más perfecta, al lograr la construcción de un personaje, la esclava negra Tituba, que con una voz narrativa poderosa y firme, relata en primera persona su vida.

De manera magnífica, con una prosa hermosa, pero valiente y despiadada, Maryse Condé dibuja a través de la voz de Tituba el retrato de una época cruel y despiadada: la esclavitud a mediados de 1600, con palizas, torturas, asesinatos, racismo, sexismo, todas las crueldades de este período de la historia son abordadas brutalmente, sin concesiones. Pero por desgracia, todo es pura realidad por lo que la novela se presenta como testimonio necesario de una época puesta bajo el signo de la violencia y la injusticia. Y junto a ello el ejemplo de Tituba que Maryse Condé presenta como una heroína magnífica, una mujer libre e independiente, apasionada y sensual, astuta e ingeniosa, fuerte pero también débil, sublevada por la injusticia pero sujeta a la necesidad de sobrevivir.

En la novela, Tituba nos cuenta como nació en Barbados de la violación de su madre que pocos años después es ahorcada al apuñalar al amo que quiso violarla. Queda al cuidado de Man Yaya, una bruja que le pronostica que está destinada a sufrir muchísimo en la vida y que le enseñará todo sobre las hierbas. Aprenderá el arte de curar, pero también el de comunicarse con lo invisible, los muertos que velan por los vivos. Tras la muerte de Man Yaya, Tituba se enamora de John Indian que está al servicio de Susanne Endicott, que desaprueba el amor entre ambos por lo que Tituba la mata sin saber que ya están vendidos al pastor Samuel Parris que los lleva hasta Salem, donde años después ella es juzgada en los famosos juicios de aquella ciudad.

La recoge después el judío Benjamin Cohen que sufre por ello el odio de sus vecinos que le queman la casa con sus nueve hijos dentro. Finalmente regresa a Barbados donde de la mano del joven Iphigene conoce las primeras revueltas de esclavos. Llevada por una narración dinámica, así como por una pluma luminosa y magnética, la historia de Tituba vuelve a un período de la historia particularmente violento e injusto. Condé recorre el destino de este fascinante personaje, pintando un retrato de una mujer ambivalente, torturada entre la libertad y la pasión. Maryse Condé es sin duda la gran escritora de la literatura francófona. Con un estilo en el que se superponen ficción y realidad con temas que van de la magia, el sueño y el amor. La literatura de Condé cautiva al envolvernos por su musicalidad y por el ritmo de una prosa poética, colorida y sin embargo sobria.

—Javier García Recio, Diario Información