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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)

  • Impedimenta edita en español el libro de relatos de la británica Jane Campbel reunidos bajo el título ‘Cepillar al gato’.

No sé si es una percepción personal o si la vejez y el envejecimiento se han consolidado como tendencia literaria. Últimamente abundan las obras que retratan la senectud como una etapa de decadencia, pero escasean aquellas que la presentan como un trampolín vital; como una lucha contra la invisibilidad que traen las arrugas; como la reafirmación de que envejecer no equivale a la muerte; que a tercera edad no anula la autonomía: estas personas conservan sus anhelos, experiencias y, sobre todo, su capacidad de sentir y desear.

La autora británica Jane Campbel, tras una trayectoria nómada por África y el Caribe, ejerció como terapeuta de ancianos en Oxford. A los setenta años, se aventuró a enviar a una prestigiosa revista literaria el relato que condensa su experiencia y que, a la postre, daría título al libro. Tras aquel éxito inicial, fue impulsada a continuar esa senda narrativa hasta reunir trece piezas rematadas con un epílogo. La obra vio la luz en 2024 y ahora, con una novela ya en su haber, desembarca finalmente en España.

Es cierto que las protagonistas de ‘Cepillar al gato’ (Editorial Impedimenta, con traducción de Leonor Saro) son mujeres muy inglesas, acomodadas y con buena salud, pero resulta fascinante la sofisticación y el vigor de su deseo. Encontramos a abuelas que descubren el amor en otras mujeres, cuerpos erosionados por el tiempo que recuperan la pasión y la rabia, o centros geriátricos donde emergen la ternura y el afecto más genuino.

La lucidez con la que las protagonistas abrazan sus apetitos físicos y emocionales convierte estos relatos en una lectura balsámica

Podría parecer una simple recopilación de testimonios clínicos, pero lo que eleva el texto a la categoría de obra literaria es el humor y el lirismo de su prosa. Los enfoques desde los cuales aborda las anécdotas dotan a las historias de una intensidad emocional que solemos creer exclusiva de la juventud, matizada aquí por la melancolía de quien sabe que el final acecha, pero se niega a claudicar.

La lucidez con la que las protagonistas abrazan sus apetitos físicos y emocionales, con dignidad y sin asomo de ridículo, convierte estos relatos en una lectura balsámica, esperanzadora y en un auténtico deleite inesperado.

— Luis Ángel Adán León, La Rioja, 2 de mayo de 2026