En los Estados Unidos siempre hubo una rica tradición de revistas literarias, fomentando los cuentos por encima de las novelas. Y una de las publicaciones más emblemáticas durante décadas fue Weird Tales (inició su andadura en 1923 y, a pesar de algunos parones, siguió editándose hasta 2014), centrada en temas sobrenaturales y fantásticos. De hecho, en 1928 apareció en la revista El horror de Dunwich, de Lovecraft.
Hermanas Raras (con el subtítulo Cuentos fantásticos y pulp de las reinas del escalofrío) es una recopilación de quince relatos concebidos por quince escritoras. Y aunque la mayoría de ellas seguramente sean desconocidas para el público lector de estas latitudes, en su país de origen tuvieron en general carreras bastante longevas. ¿Qué vamos a encontrar en estas historias? Pues un poco de todo: una pesadilla muy real en forma de miles de ratas («El señor de las ratas», de Greye La Spina), la maldición de un corazón que tiene vida propia («El corazón marchito», de G. G. Pendarves, uno de los mejores relatos), un conductor misterioso («Leonora», de Everil Worrell), un espeluznante hombre-topo («Bajo tierra», de Allison V. Harding) o una vampiresa que se te mete en casa para tomar el té con tu madre («Espejito, espejito», de Tanith Lee). Hermanas Raras se emparenta con otros libros de la misma editorial centrados en autoras de género fantástico, como Reinas del Abismo y Damas Oscuras.
—Jordi Planas

