El otoño llega también a las librerías con nuevas historias para todos los públicos. La nueva temporada de ‘El Mirador de Libros’, la sección literaria vinculada a la librería El Mirador de Colmenar Viejo, arranca con dos propuestas muy diferentes: una novela de marcado carácter literario para lectores adultos y el inicio de una serie juvenil que pone el foco en la amistad, las diferencias y las relaciones entre adolescentes.
Las protagonistas de este comienzo de temporada son Tatiana Tíbuléac, una de las voces más reconocidas de la literatura moldava contemporánea, y Begoña Oro, autora especialmente vinculada a la literatura infantil y juvenil y conocida también en el norte de Madrid por su participación en el Festival de Literatura Infantil y Juvenil de Tres Cantos.
La primera de las novedades llegará a las librerías el lunes 28 de septiembre. Se trata de ‘Cuando seas feliz, golpea tú primero’, de Tatiana Tíbuléac, publicada en España por la editorial Impedimenta.
atiana Tíbuléac regresa con una novela sobre la relación entre padres e hijos
La autora moldava ya sorprendió a los lectores con ‘El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes’, una novela que obtuvo un notable reconocimiento internacional y que convirtió a Tíbuléac en una de las voces literarias procedentes de Europa del Este más destacadas de los últimos años.
En esta ocasión, la escritora vuelve a explorar las relaciones familiares, aunque cambia el foco de la madre al padre.
La protagonista de la nueva novela es Mila, una mujer de 50 años que lleva seis meses sin beber y que continúa enfrentándose a los recuerdos y a la relación que mantuvo con su padre.
El resultado es una historia marcada por sentimientos contradictorios: amor, rencor, abandono, dependencia, dolor y recuerdos que permanecen incluso cuando parece que el pasado ha quedado atrás.
Una novela “en forma de cicatriz”
‘Cuando seas feliz, golpea tú primero’ se presenta como una novela especialmente intensa, construida alrededor de una relación paterna en la que la devoción y el rencor aparecen estrechamente unidos.
La escritura de Tíbuléac combina, según la propuesta editorial, un lenguaje directo y crudo con una dimensión poética, una característica que ya estaba presente en sus anteriores trabajos.
La propia autora sitúa el origen de la historia en su Chisináu natal, en la Moldavia de los años noventa, y habla de miedo, impotencia, desesperación, amor, amistad, derrota y esperanza.
La traducción al español corre a cargo de María Oiza, que trabaja directamente desde el rumano. Un aspecto especialmente relevante en una obra cuya lengua original es el rumano y en la que el lenguaje tiene un peso fundamental.
La autora estará además en España durante los primeros días de octubre, una circunstancia que permitirá conocer más detalles sobre el origen de la novela y sobre los personajes que la protagonizan.
—François Congosto

