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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)
Juzgar libros por su cubierta

Hay portadas que se quedan grabadas en la memoria. Cuatro profesionales de la edición y el diseño seleccionan sus dos favoritas: una clásica y otra reciente

Enrique Redel. Editor

Enrique Redel, al frente de un sello tan marcado por un diseño tan personal e inconfundible como el de Impedimenta, opina que cualquier cubierta original de Penguin Books, la colección diseñada por Jan Tschichold en 1946, es un ejemplo «del diseño mejor de la historia de la edición mundial». «Tschichold inventó el libro moderno, consiguió llevar el libro de culto a las clases populares, dio con el tamaño perfecto, el 13×20 que seguimos usando hoy», dice. Las portadas de Penguin Books eran a la vez «elegantes, atemporales y muy reconocibles» y «marcaron el camino a seguir», considera. «Los lectores somos como cuervos, vamos en busca de lo que brilla, y cada sello debe encontrar la manera de distinguirse. En eso, Tschichold fue un maestro, y su famoso diseño marcó un antes y un después», añade.

Entre las cubiertas de los últimos años, hay una que Redel admira especialmente: la de H de Halcón, de Helen MacDonald (un ensayo autobiográfico en España publicado por Ático de los Libros). Fue diseñada por el dibujante Chris Wormell (coautor de Planetarium y otros libros infantiles). ¿Qué le gusta a Redel de dicha cubierta? «Que atrae muchísimo, es la clase de cubierta que querrías sacar a pasear. En una mesa de novedades no podrías no fijarte en ella. Tiene algo especial. Lo ideal para cualquier cubierta es que pudiera distinguirse a metros de distancia. Y eso ocurre con la de H de Halcón», contesta. Redel confiesa que en Impedimenta pueden pasar «semanas» eligiendo un motivo, y que la tipografía Imsell y el ya conocido como «naranja Impedimenta» para la contra no deben faltar.

Laura Fernández

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