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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)
Especial recomendaciones navideñas 2020 (I): ficción – Indienauta – «Una chica es una cosa a medio hacer», de Eimear McBride

Llegó la hora. Incluso este tortuoso año de la pandemia, que todos ansiamos llegue ya a su fin, merece cumplir con la tradición del «Especial de recomendaciones navideñas». Porque, a pesar de este 2020, ha habido y hay mucho que leer. Y, con independencia de la situación, cualquier excusa es buena para sugerir grandes lecturas. Como abundan los títulos a destacar, he dividido el Especial en dos partes, empezando hoy con las obras de ficción. Una decena de propuestas literarias de lo más variadas, buscando a todo tipo de lector. ¡Vamos a ello! 

Una chica es una cosa a medio hacer, Eimear McBride (Impedimenta, 2020)
Y tras un insigne irlandés de sinuosa prosa del siglo pasado, a una compatriota contemporánea que se atreve a retorcer los corsés de la escritura para plasmar sus ideas desde perspectivas distintas. En el valiente debut de Eimear McBride nos encontramos con una narradora anónima que dialoga con su discapacitado hermano menor. Una joven con mucho peso en «su mochila» personal —abandono paterno, madre soltera que intenta sacarlos a flote, abusada sexualmente en su niñez— cuyo monólogo se lee cual descarnada confesión… mientras su progenitora y la sociedad irlandesa le rezan a Dios. Imposible no verse vapuleado por lo leído —a veces uno debe detenerse y coger aire—, la autora juega con el lenguaje fragmentado, saltos temporales y silencios de una elocuencia feroz. ¿Cómo se «construye» a una mujer adulta con semejante infancia? ¿Qué mecanismos le permiten seguir adelante? A medida que los años avanzan, la voz y la escritura ganan madurez. Igual que la relación de la protagonista con su sexualidad —el otro gran tema de la obra es la relación con un hombre mayor que ella—, y el retrato acerca de su entorno. Contundente y demoledora, McBride tiende al lector y, sobre todo, a Irlanda, frente a un diván que puede resultar incómodo. En realidad es un espejo al que, pese a la imagen reflejada, merece la pena asomarse.

—Raúl Jiménez, Indieanauta.

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