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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)
¿Qué es la nostalgia? – Diario Montañés – «Los Grandes Espacios», de Catherine Meurisse

Novela gráfica. Catherine Meurisse narra cómo fue el paraíso de su niñez

¿Qué es la nostalgia?», pregunta la pequeña Catherine. «Cosas de viejos», le responde su hermana. Es 1987 y ambas están conociendo un mundo nuevo. Uno que, en realidad, es viejo, bastante viejo: el campo. Allí se han mudado sus padres, a la región de Cabicou, buscando otra velocidad para sus vidas. Pero todavía se puede dar una vuelta de tuerca más, porque el relato es un ejercicio de pura nostalgia: la narradora es la propia Catherine, ya adulta, imaginando que en su piso de París puede dibujar una puerta que le traslada directamente a aquella arcadia donde creció.

Claro que en esta novela gráfica –‘tebeo’, dice sin grandilocuencia la propia narradora– no todo va a resultar idílico: su casa es una ruina que deben reconstruir. El paisanaje a veces es más complejo que el paisaje –«De lejos es guapa, pero de cerca es un callo», cuchichea a sus espaldas un muchacho con la cara llena de acné; en otras escenas le veremos reventando peces con petardos–, y el alargado brazo del ‘progreso’ también alcanza a las zonas rurales, como en la escena en la que descubren un enterramiento galorromano, pero la hormigonera no tendrá piedad ni con los vestigios arqueológicos.

A cambio, Catherina disfrutará del privilegio de una vida intensa, en contacto con la naturaleza y los animales. Disfrutar de la amistad, la cultura popular, la música y la danza tradicional, de las excursiones, de una vida sin reloj y hasta de la matanza. Y, en paralelo, una nutrida vida cultural, alimentada por múltiples lecturas (Pierre Loti, Montaigne, Tolstoi, Proust…) y dosis no menores de imaginación –su ‘amigo imaginario’ es un enano de jardín–. A tal punto llega su pasión campestre que incluso afirma que «en el campo, la caca huele bien (…). Es natural».

Precisamente de la observación del medio natural nacerá en ella la vocación artística. Una vocación que en el futuro le llevará a ser la primera mujer en formar parte de la redacción de la revista Charlie Hebdo. Y de labrar su prestigio con ‘La comedia literaria’ (también traducida por Impedimenta), una divertida recreación en cómic de la historia de la literatura francesa. Claro que mucho antes de todo eso viviría su primer desengaño ‘profesional’, cuando el ayuntamiento de su pueblo le rechazó un cartel porque la cabra que había dibujado «se parece más de la cuenta a nuestra presidenta Segolene Royal.

—Javier Menéndez Llamazares, Diario Montañés.

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