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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)
EL PROBLEMA DE LOS LIBROS DIBUJADOS A TRAICIÓN – ABC Cultural – «Travesti de Mircea Cărtărescu», de Edmond Baudoin

La relación entre cómics y literatura es, desde hace mucho, fructífera, pero tensa. Los tebeos siempre han querido qu-tarse el sambenito de herma-nos pequeños de los libros. Pero, al mismo tiempo, es indudable que la literatura ha servido de fuente de inspiración a muchos autores de la viñeta.

Quizá sea por ello que hay un buen número de cómics sobre escritores, letraheridos y personajes literarios varios. Un ejemplo reciente es ‘Warburg & Beach’ (Salamandra Graphic), en el que la fundadora de la librería Shakespeare & Co. y el coleccionista que creó una de las bibliotecas más singulares de todos los tiempos son conectados por Santiago García y Javier Olivares a ambos lados de un biombo de papel continuo. O ‘El ladrón de libros’ (El Mono Libre), de Alessandro Tota y Pierre Van Hove, una sátira más convencional, pero divertida, sobre bohemios, estafadores y la intersección de ambos en los ambientes literarios parisinos de los años 50.

Pero donde más claramente se expresa esta tensión entre cómics y libros es cuando los primeros adaptan obras loterarias. En esos casos, hace falta un notable trabajo de elaboración para adaptar la historia al lenguaje del cómic y que el resultado no se quede en un libro ilustrado. Algo que ayuda mucho para lograrlo es que lo narrado se adapte bien al estilo del autor de cómic. Es lo que sucede con ‘Travesti’ (Impedimenta), de Edmond Baudoin. El francés es un veterano en es-tas adaptaciones, que ya había transformado en viñetas obras de Genet, Pasolini o Fred Vargas y, además, en este caso, ha consultado directamente con Mircea Cartarescu, el autor de la novela –publicada en España bajo el título de ‘Lulu’– que adapta. Pero, sobre todo, Baudoin da en el clavo con una de sus reflexiones: «Cuando escribes, no puedes dejar de traicionar la verdad, de travestirla. Y yo traiciono una traición».

Arañas y muñecas

Y la traiciona muy bien, bus-cando en Bucarest a Cartarescu mientras este busca a su ‘al-ter ego’, desarrollando en su pro-pio estilo, tenebrista y exagerado, las visiones del protagonista, llenas de arañas y mu-ñecas siniestras. El estilo de Baudoin le va tan bien a la historia de Cartarescu que uno casi desearía que le traicionase un poco más, eliminando alguna de las descripciones que toma directamente de la novela para simplemente dejarnos ver la alucinada historia a través de su propia mirada.

—Manuel Muñiz, ABC Cultural.

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