La independencia también es un territorio personal, un espacio íntimo en el que no gobiernan leyes exteriores ni la coerción de las normas impuestas. Una geografía que sólo responde a la conciencia, los pensamientos, los principios y las imaginaciones y fantasías de cada uno. Con esa premisa, el novelista quiso combatir del ambiente de opresión que existía en la Rurnanía de 1987ysevolcó en la redacción de «El levante» (Impedimenta), uno de sus libros más aplaudidos, la historia épica del poeta Manoil.
-¿De dónde surge este poema?
-La manera clásica y manierista viene de una gran nostalgia del pasado. Es un poema épico, como la «Iliada», de Homero, pero transfigurado y transferido al mundo moderno. Hay muchos anacronismos en la historia que demuestran que todas las épocas son la misma. Es un juego de formas literarias, pero a la vez es un juego muy serio.
-Y de aventuras.
-Está inspirado en esos libros, en las acciones que ocurrían en el mar. Puede ser leído como una obra picaresca o como una crítica al poder político. Es una diversión de hombres refinados. Está escrita en 7.000 versos alejandrinos en un dialecto del sur de Rumanía. Lo he convertido en prosa, porque, de otra forma, nunca se habría podido publicar.
-Lo concibió en 1987.
-Y es, sin duda, una parábola sobre la dictadura. No lo escribí para publicarlo. Pero mantenía así la libertad interior de la gente de mi país. Era importante que apareciera este escrito subversivo. Es un libro sobre la revolución de un país contra un dictador. En tiempos difíciles, los artistas tienen más importancia. Su palabra tiene que ser escuchada y entendida por la gente como una señal de rebeldía contra el poder. La mayor libertad de una persona es interior. Es la posibilidad de pensar libremente y compartir esos pensamientos con sus semejantes.
-Expresa sus dudas sobre la posibilidad de que su país se abra a la democracia.
-Cuando Rumanía entró en la UE no estaba preparada. Y cuando terminé este trabajo, los rumanos tampoco estaban preparados para la democracia. Creo que nuestra gran revolución fue ingresar en la UE. El sentimiento democrático de un pueblo tiene que ser apoyado por las antiguas democracias. Las democracias absolutas no existen. Sólo grados de ella: unas están muy desarrolladas y otras sólo juegan a ser una más de ellas. Pero cualquier tipo de democracia es superior a que falte totalmente. Siempre hay cosas que mejorar, personas que no creen en este sistema. Ahora no corre peligro, entre otros motivos, porque no hay otra cosa con qué sustituirla. De todas manera, cuando miramos a Rusia, nos damos cuenta de lo que es falta de democracia.
-¿Qué piensa del conflicto con Ucrania?
-Es una situación geopolítica que no encontrarnos desde la Segunda Guerra Mundial. Por primera vez, nos encontramos un territorio europeo ocupado por otra fuerza. Es un suceso grave. El mundo civilizado no sabe cómo reaccionar. Europa está desunida en este momento. Tiene otros grandes problemas, el de Grecia, Hungría y otras zonas en las que todavía pueden aparecer dictaduras. La UE parece muy débil frente a Rusia. Se requiere que todo el mundo democrático se oponga a Rusia.
Por J.O.

