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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)

Ocho lecturas recomendadas sobre maternidades diversas – «Una casa llena de gente», de Mariana Sández – El País

Los conflictos de la maternidad a través de varias generaciones de mujeres o la experiencia de cuidar mientras atraviesas el duelo por tu pareja son algunos de los temas que se suceden como una cascada en estos libros.

Los conflictos de la maternidad a través de varias generaciones de mujeres, la experiencia de cuidar mientras atraviesas el duelo por tu pareja, el peso de la infidelidad del padre de tus hijos cuando estos ya han crecido, la complejidad de las relaciones familiares, la huella indeleble que dejan los padres, las heridas no curadas de la infancia o la ambivalencia que atraviesa la experiencia maternal son algunos de los temas que se suceden como una cascada en estas ocho lecturas en las que la maternidad y la familia son las grandes protagonistas:

3. Una casa llena de gente (Impedimenta): Los capítulos de Una casa llena de gente tienen nombres sacados de lo que podría ser un manual de arquitectura o albañilería para dummies: cimientos, andamiaje, exteriores, interiores… Y los títulos no son baladí, porque con ellos Mariana Sández construye una novela redonda en la que quedarse a vivir: cálida, emotiva, divertida, intrigante, maravillosamente resuelta y plagada de personajes inolvidables -vecinos todos ellos de un edificio-, de aquellos que siguen conviviendo con los lectores mucho tiempo después de haber acabado el libro. Tras la muerte de su madre (Leila), Charo recibe una caja con diarios, fotografías y vídeos que esta había ido recopilando durante su vida y, junto a ellos, una caja de instrucciones. Esas instrucciones serán un billete al pasado, una invitación a reconstruir desde los escombros la figura de su madre fallecida, a restaurar desde la adultez la memoria familiar y vecinal vivida en la infancia, una puerta a unos deliciosos diálogos con otros familiares y vecinos para desentrañar un hecho que marcó la convivencia y la vida de todos. Qué maravilla.

—Adrián Cordellat, Diana Oliver, El País