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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)

Graeme Macrae Burnet aborda la «psiquiatría radical» de los años 60 en la novela Caso clínico


El escritor escocés Graeme Macrae Burnet, finalista del Booker Prize en 2016, ha abordado la «psiquiatría radical» de los años 60 en el Reino Unido en la novela ‘Caso Clínico’ (Impedimenta), con métodos a menudo acientíficos y que usaba vocabulario coloquial como ‘loco’ o ‘majara’ para describir las patologías mentales.    

En una entrevista de Europa Press, Macrae Burnet ha explicado que leyó casos clínicos psiquiátricos para documentarse: «Si encuentro un oscuro volumen siempre lo compro, especialmente si es un descatalogado en una tienda de segunda mano».

 ‘Caso clínico’ sigue la investigación de una joven mujer, convencida de que el psiquiatra Collins Braithwaite provocó el suicidio de su hermana; adquiriendo otra identidad, empezará a hacer terapia con el propio Braithwaite para descubrir cuáles son sus controvertidos métodos y qué le pueden causar al paciente.

«A veces, leyendo a Freud, piensas que estás en las manos de un loco», ha explicado el autor, detallando que los casos clínicos son como una novela sobre los encuentros entre dos personas, pero desde el punto de vista de un narrador sospechoso, no enteramente confiable.

Por ello, para construir su villano, se ha planteado «qué pasa cuando el terapeuta está realmente loco»: Braithwaite, según su creador, es alguien que usa su carisma para ejercer poder sobre la gente, con reacciones imprevisibles y provocando miedo a contradecirle, un tipo de liderazgo que ve peligroso en ámbitos como la política.

No obstante, el escritor ha procurado que la percepción sobre los personajes varíe a lo largo del libro, porque todos esconden sorpresas y dobles identidades (uno de los elementos clave del volumen), y para ello él mismo debió alterar sus ideas iniciales, algo que no le ha costado porque escribe improvisando y no sabe cómo seguirá la trama.

Macrae Burnet, que rechaza hablar de «arco» del personaje, ha opinado que en toda buena novela los personajes son complejos, y él buscó incorporar un grado de complejidad en la relación entre el lector y Braithwaite, pese a no poder controlar la reacción de la gente una vez el libro está a la venta.

JUEGO ENTRE REALIDAD Y FICCIÓN

El autor introduce un mecanismo para incorporar un grado de confusión entre realidad y ficción: en el preámbulo, firmado con unas iniciales que coinciden con las suyas («sí, soy yo», ha admitido bromeando), asegura que el libro que sigue está basado en los cuadernos reales de la joven mujer, que le ha hecho llegar un particular.

«Como novelista, me parece natural preguntarme cómo conseguí los cuadernos. Otra novela podría presentar cinco libretas sin explicación, pero el lector se podría cuestionar de dónde vienen y por qué se escribieron», ha ilustrado.

Además afirma que el personaje de Braithwaite es real, reproduciendo durante la narración fragmentos de su supuesto libro ‘Antiterapia’ y adjuntando notas biográficas, siendo consciente de que los lectores recurrirán a Google para aclarar el misterio.

Pese a todo ello, ha quitado importancia a la metaficción, apuntando que «toda novela presenta como real algo ficticio», porque hay un contrato entre lector y libro (no entre lector y autor, puntualiza) para mantener la ilusión, algo que él describe como «poner la incredulidad en suspenso».

Europa Press, Barcelona, 13 de mayo de 2022