Lo que dijo Harriet, primera novela de Beryl Bainbridge, fue escrita a finales de los años 60. Sin embargo, el argumento resultó demasiado desagradable para la sociedad de la época, por lo que no fue publicada hasta 1972, momento en que fue aclamada como una pequeña obra de arte.
Basada en un crimen real que conmocionó a la sociedad británica de la época (el caso Parker-Hulme, retratado por Peter Jackson en su película “Criaturas celestiales”). Lo que dijo Harriet relata la historia de dos amigas que se reencuentran durante unas vacaciones de verano en una localidad playera. Ambas esconden una relación enfermiza. La narradora, una chica sin nombre, solitaria e introvertida, se deja llevar por la corrosiva influencia de la bella Harriet. Entre las dos pergeñan un plan para seducir al Zar, un hombre mayor e infelizmente casado, y tan fascinante como repulsivo, sin ser conscientes de las catastróficas consecuencias que puede causar su degenerado juego de niñas. Un thriller sobre la crueldad de la infancia y sobre la capacidad del ser humano para manipular y seducir a los demás. Un cóctel molotov sobre la inocencia y la maldad, y un clásico que resulta hay tan subversivo como cuando se escribió.
Harriet es el cerebro, enfermizo, de esta relación… ordeno y mando. Ordena y manda a la narradora de todos los sucesos, y amiga, escabrosos; escritos en un diario secreto para que la amiga se sienta contenta y feliz. Siempre juntas y siempre desconfiando la una de la otra, debido al carácter corrosivo y malvado de Harriet.
Parece increíble que una adolescente de catorce años pueda manipular a su antojo a todos los personajes que la rodean… manipulación medida para lograr sus fines, provocando sufrimientos y disociaciones. A través del suspense trata, de una manera magistral, la crueldad y la inocencia malvada con gran capacidad para crear sufrimiento. Violencia escondida en formas inocentes.
Hemos de leer hasta el final, para encontrarnos de cara un final sorprendente.
Beryl Bainbrigde (Liverpool, 1932 – Londres, 2010) a los catorce años fue expulsada de la escuela tras haber sido sorprendida leyendo unos pemillas sucios que guardaba en los bolsillos de su pantalón de gimnasia y, por tanto, por corromper la moral del resto de alumnas.
Ese mismo verano se enamoró de un prisionero de guerra alemán que estaba a la espera de ser repatriado. Durante seis años mantuvieron una intensa relación epistolar, pero, tras serle denegado a él en varias ocasiones el permiso para regresar a Inglaterra y contraer matrimonio con Beryl, la pareja dejó de escribirse en 1953.En 1954 ella se casó con el pintor Austin Davies, que sería profesor de Arte de John Lennnon. Tuvieron dos hijos, pero acabarían divorciándose, y Beryl Bainbrigde tendría una tercera hija con el novelista Alan Sharp. En 1958 intentó suicidarse metiendo la cabeza en el horno de gas. Según sus propias palabras: «Cuando una es joven tiene esos altibajos».
Empezó a trabajar como actriz, y en 1961 apareció en un capítulo de la serie Coronation Street, donde interpretaba a una activista que luchaba contra la apertura de nuevas centrales nucleares. Fue por entonces cuando empezó a dedicarse a la literatura, en principio como simple entretenimiento. Sus primeras novelas fueron muy bien recibidas y tuvieron gran éxito entre los lectores, pero ella no obtuvo grandes ingresos derivados de sus ventas. Su primera obra Lo que dijo Harriet fue escrita en 1967. No obstante, no vería la luz hasta 1972, pues muchos editores la rechazaron por considerarla inmoral. Uno de ellos llegó incluso a afirmar que las protagonistas eran increíblemente repulsivas. En 1974 ganó el Guardian Book Prize por La excursión y en dos ocasiones se alzó con el Premio Whitbread en 1977 por La cena de los infieles y en 1966 por Sálvese quien pueda. En 1998 recibirá el James Tait Black Memorial de ficción por Master Georgia, obra que sería merecedora en1999 de dos premios más, el Commonwealth Writters Prize y el WH Smith Literary Award. En 2000 fue distinguida con el título de Dama del Imperio Británico (DBE), concedido por la reina Isable II. En 2003 recibió el premio David Cohen de Literatura, y en 2008 The Times la incluyó en la lista de «Los 50 escritores más importantes desde 1945». Falleció de cáncer en Londres en 2010. A su muerte, The Guardian la calificó como «tesoro nacional».
Alicia Frieyro Gutiérrez (Madrid, 1969) es licenciada en Filología inglesa por la Universidad Complutense de Madrid, donde completó sus estudios de traducción en el Instituto Universitario de Lengua Modernas y Traductores. Tras dedicarse durante muchos años a la traducción de guías de viajes para el sello El País-Aguilar, dio el salto definitivo a la traducción literaria de la mano de Alfaguara infantil y Juvenil. Desde entonces ha traducido a autores como John Steinbeck, Jim Dodge, H. P. Lovercraft, Sarah Mlynowski, Amy Chua o Tonya Hurley. Compagina la traducción con labores de corrección y edición de textos literarios y de ensayo. Es madre de tres hijos y vive entre libros, árboles y juegos en un pueblecito de la sierra madrileña.
Por Francisco Martínez

