cabecera 1080x140

Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)

El misterio sencillo de unas adolescentes con sus vestidos blancos de cuello alto abducidas por
una naturaleza antigua e indiferente es el centro de la trama de Picnic en Hanging Rock.
Desde hace medio siglo, aquella película iniciática de Peter Weir ambientada en un
agreste páramo australiano, lentamente y como un hechizo terminó impactando culturalmente
tanto en la estética ultrafemenina de Sofia Coppola como en la idea del horror folk a pleno
de Midsummer, de Ari Aster. Ahora que se distribuye por primera vez en Argentina la traducción
al castellano editada por Impedimenta de la novela de Joan Lindsay con la que comenzó
todo, es posible recorrer uno por uno los pliegues de una historia cuyo gótico poscolonial
se puede emparentar con Jean Rhys y rastrear incluso hasta Beatriz Guido, pasando por las
anécdotas de la adaptación de Weir y el hallazgo de un capítulo perdido del libro original,
regresando inevitablemente al secreto perdido para siempre de aquellas rocas sagradas de
aborígenes australianos.

[…]

—Mariana Enriquez