Invierno de 1952. La vida de Penelope Fitzgerald se desmorona: su marido, brillante pero hundido en el alcohol, ya no sostiene la casa; las deudas apremian, y ella, embarazada de su tercer hijo, apenas ve salida. Entonces llega una carta insólita que la llevará a cruzar el océano hasta Fonseca, un caserón remoto en México.
— Clara Ferrer, Última Hora, 15 de marzo de 2026

