Física de la tristeza
«La de Gospodínov es la literatura más exquisita sobre nuestra percepción del paso del tiempo, escrita con un estilo magistral y totalmente imprevisible..» —Olga Tokarczuk
En lo pequeño y lo insignificante: ahí es donde se esconde la vida, ahí es donde construye su nido. Nuestro narrador padece un extraño síndrome: sufre de empatía patológica, es capaz de adentrarse sin permiso en los recuerdos de los demás. Así, viaja de un recuerdo a otro, desde una feria rural búlgara en 1925 —donde conoce a un minotauro— hasta el interior de la mente de una babosa que es devorada por su propio abuelo. A partir de esa materia insólita, Gueorgui Gospodínov construye en Física de la tristeza un prodigioso laberinto donde la memoria personal se funde con la historia colectiva. En parte relato de madurez, en parte crónica familiar y en parte reflexión sobre la vida en la Europa del siglo XX, la novela salta de época en época y de identidad en identidad, trazando un mapa de pérdidas, migraciones y nostalgias.
Física de la tristeza es un raro artefacto literario —a la vez íntimo y panorámico— que redefine la novela como museo de voces. Esta nueva edición celebra la energía polifónica de un texto que confirma a Gospodínov como una de las voces más singulares e imprescindibles de la narrativa europea. Una novela-laberinto sobre la memoria, la melancolía y el asombro.
Gueorgui Gospodinov
Gueorgui Gospodínov (1968) es el escritor búlgaro más importante desde la caída del telón de acero. Finalista del premio Von Rezzori o el Brücke Berlin y ganador del premio Booker Internacional y del Strega Internacional por su novela «Las Tempestálidas», su obra ha sido traducida ya a más de treinta idiomas. Tras la aparición de varios poemarios con los que alcanzó prestigio y fama en su Bulgaria natal en la década de los noventa, publica en 1999 su primera obra en prosa, «Novela natural» (próximamente en Impedimenta), que lo convierte en uno de los autores más destacados de su generación. Además de la colección de relatos «Acerca del robo de historias» (2001; Impedimenta, 2024) y la novela «Física de la tristeza» (2011, próximamente en Impedimenta), su obra incluye también teatro, ensayo, novela gráfica y videoinstalaciones.
El jardinero y la muerte
Una historia a la vez misericordiosa y despiadada sobre un hijo, un padre y un último amanecer. Gueorgui Gospodínov, ganador del premio Booker Internacional, nos ofrece un relato íntimo y desgarrador sobre el amor filial y la inevitabilidad de la muerte.
«Mi padre era jardinero. Ahora es jardín.» En El jardinero y la muerte, Gueorgui Gospodínov nos sumerge en los interminables meses durante los que, día tras día, vio cómo se iba apagando la vida de su padre. Mientras este moría a su lado consumido por la enfermedad, Gospodínov le sostuvo la mano hasta que llegó el fin. Y aun en su lecho de muerte, para él seguía siendo el más alto, el más guapo, el más amable. Seguía siendo su padre. Entre los campos de fresas de la infancia y el inevitable adiós, Gospodínov teje un relato íntimo sobre el duelo y la memoria. ¿Cómo se despide una vida en sus últimos días? ¿Cómo se enfrenta un hijo al derrumbe del héroe que lo protegió? ¿Seguimos existiendo si se va la última persona que nos recordaba como niños? ¿Y cómo afrontamos la ausencia de quienes nos hicieron ser quienes somos?
Las tempestálidas
El enigmático flâneur conocido como Gaustín inaugura en Zúrich una clínica para enfermos de alzhéimer. Sus instalaciones reproducen las distintas décadas del siglo XX al detalle, lo que permite a los pacientes regresar al escenario de sus años de plenitud. Pronto, un número creciente de ciudadanos perfectamente sanos solicita ingresar en la clínica con la esperanza de huir del callejón sin salida en que se han convertido sus vidas. Pero este «cronorrefugio» no puede contener por sí solo un sueño tan seductor y la idea se propaga por toda la Unión Europea. Es entonces cuando el pasado invade el presente como una ola devastadora. Ensueño distópico y sembrado de premoniciones, el ganador del Premio Strega es un viaje de ida y vuelta al continente del ayer y un examen severo de nuestra relación íntima y política con la nostalgia. «Una monografía literaria del don humano más delicado de todos: el sentido del tiempo y del paso del tiempo. Pocas veces llegan a nuestras manos libros tan locos y maravillosos como este». Olga Tokarczuk

