Natalia Moreno, directora, guionista, productora y autora de Madonna no nació en Winsconsin
Hay lecturas que sirven para escapar y otras que nos devuelven, inevitablemente, al mundo. Natalia Moreno, directora, guionista, productora y autora de Madonna no nació en Winsconsin (Galaxia Gutenberg), su primera novela, se mueve este verano entre ambas. En su lista conviven la memoria, la maternidad, las relaciones familiares, la resistencia y esos libros capaces de seguir acompañándonos después de haberlos cerrado
Es lo que encuentra en El librero de Gaza, de Rachid Benzine, una de sus recomendaciones más ligadas al presente. Moreno lo ha elegido porque le recuerda que los libros pueden ser también «un acto de resistencia y de esperanza». Una idea que adquiere una dimensión especial en esta historia de un librero palestino que ha convertido las palabras y la lectura en refugio frente a la destrucción.
Con Física de la tristeza (Impedimenta) de Gueorgui Gospodínov, el viaje es otro.
A Moreno le fascina su imaginación y esa capacidad de hacerla volar «casi como un cuento», mientras explora la memoria y la condición humana. Y la memoria reaparece en Ana no, de Agustín Gómez Arcos, aunque esta vez desde un lugar mucho más íntimo. Le interesa su delicadeza, los silencios y las relaciones familiares, y esa sensación de que el lector observa la historia «por una mirilla secreta».
—CAROLINA ISASI VICONDOA

