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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)
Jon Bilbao cotiza al alza

Un arriesgado cambio de sector productivo le llevó a dejar su sólido trabajo como ingeniero de minas para dedicarse a uno más inestable: la literatura.

Si los escritores fuesen empresas que cotizan en bolsa, nuestra recomenda-ción sería adquirir valores de Jon Bilbao, un autor con un gran recorrido alcista. Su rentabilidad no ha dejado de crecer desde que en 2008 se estrenara en el parqué con la novela El hermano de las moscas. Entre sus activos también figuran Bajo el influjo del cometa y Estrómboli. El mercado ha premiado sus resultados con galardones como el Premio Ojo Crítico, el Premio Tigre Juan y el Premio Euskadi de Literatura. Este año acaba de repartir dividendos entre sus lectores canjeables por El silencio y los crujidos (Impedimenta), “una historia de amor de un hombre con la soledad a lo largo de tres reencarnaciones”, según nos explica el propio autor.

Pero, ¿cómo acaba un ingeniero de minas en el mundo de la literatura? “Empecé a escribir en la universidad. Era una vía de escape a una carrera mal elegida, pero de la que ya había pasado el punto de no retorno. Llegó un momento en el que la lectura no fue suficiente, necesitaba una relación más activa con la ficción. Luego, tras pocos años de ejercicio, abandoné la inge-niería”. Para conocer su nivel de resistencia, le preguntamos al CEO Jon Bilbao si se considera un escritor de pico y pala o un privilegiado receptor del soplo de las musas. “Me quedo con la primera. Escribir a golpe de inspiración no me parece un buen método. Creo que es imposible construir una novela de varios cientos de páginas sin más impulso que ése. Lo que se escribe cuando estás inspirado no tiene mérito”. ¿Ve Jon Bilbao cierta volatilidad en el cuen-to, género que ha frecuentado con éxito? “No, la escritura de cuentos no es una preparación para afrontar la escritura de novelas. Es un fin en sí mismo”. Jon Bilbao rompe barreras. Comprar.

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