Encontré este libro entre las estanterías de una librería por casualidad y, a día de hoy, me lo he leído dos veces. Lo peor, o tal vez lo mejor, es que tengo la sensación de que sigo sin terminar de entenderlo.
Su protagonista es compleja, con un carácter que fluctúa. Puede ser muy fuerte, pero también débil; puede ser independiente, pero ser incapaz de alejarse de su marido. Muestra una lucha interna consigo misma y, al mismo tiempo, con todo lo que la rodea, todo lo que le han enseñado y todo lo que la sociedad ha implantado. Es una mujer en un tiempo difícil, donde su rol es tener hijos y cuidar de la casa.
Y he aquí la contradicción: pese a que su «deber» es tener hijos, ¿qué pasa cuando quiere tener «demasiados»? ¿tantos que incluso provoquen una situación de inestabilidad en su vida matrimonial?. Este es el pilar fundamental entorno al que gira esta historia.
Por otro lado están su marido y ex esposos, sus padres, sus amigas, todos aquellos que, poco a poco, la han ido moldeando y, en cierto modo, mermando como persona. Cada personaje es complejo, pero no irreal: cualquiera de ellos puede ser alguien que tú mismo conozcas.
Caos, enfrentamientos, auto culpa… muchos adjetivos pueden definir este libro de corto tamaño pero de profunda reflexión. Todo el mundo debería leerlo e intentar entenderlo. Quizá, podría ayudar a cambiar la perspectiva sobre la vida y las relaciones humanas a mucha gente.

