Y en una de las numerosas notas a pie de página nos enteramos de quámica del «Me acuerdo» Editar Editar
Publicado en El País
e cuando Perec, en 1970, a través de Harry Mathews, leyó I Remember, de Joe Brainard, quedó literalmente fascinado, pero también muy sorprendido de que, siendo tan elemental y dinámica la letanía del “me acuerdo, me acuerdo”, nadie antes hubiera tenido la idea de utilizarla para un libro.

