Roderick Macrae es un joven hijo de pastor que vivía en las Tierras Altas escocesas, en una aldea perdida de nombre Culduie, junto a sus padres, su hermana y sus otros dos hermanos mellizos. La vida de esta familia era acorde a su situación económico-social, pero todo comenzó a torcerse y volverse de un tono más taciturno y precario a raíz de la muerte de su madre, quien en realidad representaba el único nexo de unión entre los demás miembros. Sumándose a esta pérdida, llegó la proclamación de Lachlan Macrae (un vecino de la comunidad de carácter déspota y maquiavélico) como el alguacil del pueblo (representación pública encargada de la administración y cumplimiento de las leyes) lo que solo podía suponer una mayor carencia de humanidad. Esta falta de la figura materna en una familia moralmente derruida y la represión tiránica por parte de su vecino, dirigida exclusivamente a su progenitor, hacen que Roderick decida acabar con todo y llevar a cabo el asesinato de Lachlan, para así poner fin a las penas de su padre.

