He podido someter A lo lejos de Hernán Díaz a la dura prueba de pasar por un club de lectura; he escuchado la opinión de otros periodistas y profesores; las impresiones de alumnos y lectores de todo tipo y condición. El veredicto siempre es el mismo: “No es un libro que en principio hubiera leído, pero ahora que lo he hecho, reconozco que es una maravilla”. ¿Puede obtener un libro mejor sentencia que esta?

