En una entrevista que le hicieron, Joshua Furst apuntó: “El mundo siempre está cambiando, pero que lo que importa es la dirección”. Una frase que ayuda a entender mejor por qué escribió Revolucionarios, su último libro, en el que narra los años 60-70 de EE UU, una época de transformaciones que ¿mejoró? para siempre a la sociedad norteamericana. Un libro cargado de política, pero también de sexo, drogas, cultura y música. Sobre todo, música.

