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Premio Nacional a la Mejor Labor Editorial Cultural 2008 (Grupo Contexto)

Siempre que se habla de la narrativa breve, hay alguien que lamenta que sea considerada un género menor. Es quizá una pose aprendida, un tópico falso y victimista porque nadie osa despreciar los cuentos de Borges o Monterroso, de Cortázar o Carpentier. Si, antes de ellos, el relato era el pobre de la familia literaria, los autores del ‘boom’ lo supieron encumbrar en nuestra lengua. Y de ese reconocimiento se beneficiaron, sin duda, autores como Soledad Puértolas, Luis Landero, Álvaro Pombo o Ignacio VidalFolch, que han sabido combinar el arte de la corta distancia con el de la novela del más largo aliento. A esa lista, que sobrepasaría la veintena de nombres, hay que sumar el de Jon Bilbao (Ribadesella, 1972), un autor que alterna con naturalidad la producción en uno y otro género. Sin ir más lejos, el pasado año el sello editorial Impedimenta presentaba, en un volumen titulado ‘Antes del volcán’ y subtitulado ‘Los cuentos recuperados’, toda la narrativa breve que el escritor tenía publicada hasta esa fecha, desde ‘Como una historia de terror’, el libro con el que debutó en 2008, hasta ‘El influjo del cometa’ y ‘Física nuclear’, que le siguieron en 2010 y 2014 respectivamente. A ellos se sumaban en esa recopilación tres relatos que no figuraron en ninguno de sus volúmenes: ‘Amenaza exterior’, ‘Una casa frente al cementerio’ y ‘Entonces Ahora Después’, texto que era un personal homenaje a las melodías rockeras y a los amoríos de su juventud así como a Jon y Katharina, los protagonistas de varias de sus entregas largas y breves, que ya en ‘Araña’, la novela que publicó en 2023, comparecen divorciados tras vivir varias situaciones tensas en la casa familiar de Ribadesella. Con ‘Esta es tu casa’, Jon Bilbao vuelve a la narrativa breve, pero por la casa familiar del litoral asturiano ya no se asoma Katharina sino Emilia, la pareja posterior de Jon, que en uno de los relatos, ‘Conversación en un gallinero’, sirve de interlocutora de este para interrogarle sobre la historia de la familia y de la casa, que construyó el abuelo materno de nuestro hombre con el dinero obtenido por la venta del caserío de la localidad vizcaína de Berango, donde habían vivido él y su mujer hasta entonces. En esas páginas, Emilia va logrando sonsacarle a Jon detalles sobre el pasado de esa vivienda alzada en un macizo calcáreo; sobre la cantera que compró ese abuelo que acabó trabajando para su suegro del mismo modo que el padre de Jon, que se había ganado la vida como gerente de un lavadero de mineral de hierro en la margen izquierda de la ría del Nervión, terminó trabajando para él y para su mina. En otro de los cuentos, el titulado ‘Explotación’, ese padre del protagonista comparece, una vez fallecido su suegro, dirigiendo una cantera de carbonato cálcico en los Picos de Europa, acostándose y levantándose antes que su hijo. Se trata de un texto conmovedor, quizá el más redondo del libro, en el que Jon es todavía un muchacho al que su padre lleva un día a una tienda de electrodomésticos y le compra un reproductor de vídeos que su madre ignora, encerrada en sí misma, y que en el niño despertará la vocación literaria y el placer de narrar. En los nueve relatos reunidos en ‘Esta es tu casa’ (Jon Bilbao ha elegido el número 9, que es canónico en la tradición de la narrativa breve desde que J. D. Salinger publicó sus célebres ‘Nueve cuentos’ en 1953), Ribadesella es el escenario geográfico donde se desarrolla de manera recurrente la acción y donde se encuentra la morada invocada en el título con una acogedora expresión que tiene una irónica segunda lectura: ese hogar posee una personalidad propia que recibe o expulsa a quienes se alojan en ella; los protege o les infunde terror. Es eso lo que sucede de forma más que explícita en ‘La primera noche o el regreso de Markel’, el cuento que cierra la colección ‘A modo de epílogo’. En este reaparece Emilia (la repetición de los personajes da al conjunto una coherencia de novela) pasando las de Caín. Si el cuento con el que se abría el volumen plasmaba el horror de la Guerra Civil en Asturias, el que lo cierra no se queda corto. La compañera de Jon, que no se atreve aún a llevar a su hijo a esa casa, habrá de enfrentarse al cuidado de los hijos ajenos, a una cerrada noche de niebla, a un fiero jabalí, a un primo de su pareja, a una extraña silueta… ‘Esta es tu casa’ es, en fin, una excelente mezcla de terror, humor y amor al propio hogar.

—IÑAKI EZKERRA